Preparar el sistema de riego para el invierno
Cómo purgar correctamente un sistema de riego antes del invierno, proteger las electroválvulas y volver a ponerlo en marcha en primavera.
Por qué es importante la protección invernal
El agua residual en tuberías y cuerpos de aspersores se congela y se expande. Tuberías rotas, cuerpos de aspersor fisurados y válvulas dañadas son el resultado. La protección invernal evita reparaciones costosas.
Purgar el sistema: dos métodos
Método 1 — Aire comprimido: conecta un compresor a la entrada. Purga cada zona durante 2–3 minutos a 2–3 bar hasta que no salga agua. Abre luego todos los tapones de final de línea.
Método 2 — Drenaje por gravedad: abre todos los tapones y el punto de drenaje más bajo. El agua escurre sola si las tuberías tienen pendiente.
Puesta en marcha en primavera
Llena el sistema lentamente con las válvulas cerradas. Abre la llave general poco a poco para evitar golpes de ariete. Comprueba todos los aspersores y ajusta la orientación.
Mantenimiento invernal en España: zonas frías y templadas
España presenta climas muy distintos: en Galicia, el norte de Castilla y los Pirineos las temperaturas bajan de −5 °C y las tuberías no protegidas pueden helarse. En la costa mediterránea y en Canarias las heladas son raras y el sistema puede quedar cargado todo el invierno. En zonas intermedias (Meseta central, Aragón interior) las heladas esporádicas obligan a purgar las líneas elevadas y proteger las válvulas en arqueta.
Para la puesta en marcha en primavera, el mes de referencia es marzo en el litoral y abril-mayo en el interior. Antes de reactivar el sistema, revisa la programación: muchas centralinas Gardena y Rain Bird pierden la programación si la batería de respaldo se descargó durante el invierno. Cambia la pila CR2032 cada dos años.