Reductor de presión para riego: cuándo es necesario y cómo instalarlo
Cómo detectar presión excesiva, qué reductor elegir y dónde instalarlo para proteger boquillas, goteros y electroválvulas.
Por qué es un problema y dónde instalarlo
La presión ideal para riego por aspersión es 2,5–4,5 bar. Por encima aparecen: cabezas pop-up que expulsan la tobera, racores que se abren, membranas que se deterioran prematuramente.
El reductor va después del filtro principal y antes del colector de electroválvulas. Presión recomendada: 3–3,5 bar para aspersores, 2–2,5 bar para riego por goteo.
Presión del agua en España y normativa aplicable
La presión en la red urbana española oscila típicamente entre 2,5 y 6 bar según la zona. En municipios con orografía accidentada (barrios altos de Bilbao, Málaga o Barcelona) puede superar los 6 bar. Los reductores Caleffi 533 o Honeywell D06F, disponibles en 2–4 bar de salida, cuestan 25–55 € en almacenes de fontanería.
El CTE DB-HS4 (Código Técnico de la Edificación) fija en 5 bar la presión máxima en puntos de consumo de edificios. Para riego, 3 bar es el valor de referencia: los aspersores Rain Bird y Hunter están diseñados para ese rango. Instalar un manómetro antes del colector es la primera inversión útil para detectar sobrepresión.